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Memoria: la actuación de los civiles en Formosa durante la dictadura

Mariela Leguizamón es profesora en Historia, egresada de la Unne, trabaja en la provincia de Formosa, en los ISFD República Federal de Alemania de El Colorado y Nación Latinoamericana de la cercana Villa Dos Trece. Aparte de su labor docente, se desempeña como investigadora en el Núcleo de Estudios Contemporáneos sobre Estado, Política y Sociedad (Neceps) en el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI, Conicet-Unne) que funciona en la ciudad de Resistencia, Chaco.

A continuación, acercamos la publicación de Mariela Leguizamón en la sección Universidad del diario Página 12, titulado “La memoria ayuda a desatar los nudos del olvido” (19 de marzo de 2020):

Un civil del proceso. El gobierno de Rodolfo Rhiner. Formosa 1981-1983 es un libro de su autoría publicado en 2019 por la editorial de la Universidad Nacional del Nordeste (Eudene), donde analiza un período de vacancia en los estudios historiográficos de la provincia y de la región: la última dictadura. Analiza la gobernación de Rhiner y, a partir de su figura, su elenco de gobierno y gestión; explora las particulares relaciones que establecieron civiles y militares en Formosa, en el marco del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.

El libro, que cuenta con prólogo de María del Mar Solís Carnicer -directora de la Especialización en Historia Regional de la Facultad de Humanidades de la Unne-, resulta de una investigación de largo alcance que iniciamos en 2009, en la cátedra de Historia Regional del Profesorado en Historia (UNNE), bajo la dirección de Enrique Schaller.

Continuamos el trabajo en 2015, en la Especialización en Historia Regional (UNNE); en esta última instancia, dirigida por Yolanda Urquiza, quien es, como señala Solís Carnicer, “la única historiadora que se ha abocado con sistematicidad al tema en la región NEA.

Su contenido se organiza en tres capítulos en los que abordamos tres períodos bien diferenciados: “El tiempo de las botas 1975-1981”, “El tiempo de apertura 1981-1983” y “El tiempo de los votos 1983”, a través de los cuales mostramos los gestos singulares y distintivos con que este régimen se expresó en Formosa.

Esta historia, escrita desde el interior del interior, no fue tarea sencilla. Los nudos de silencio no resultaron fáciles de desatar, y dilataron el ritmo de un trabajo que sigue aún abierto. Sin embargo, hay quienes consideraron de interés la divulgación de los resultados obtenidos, y nos motivaron a participar en la convocatoria “Publicar 2017” de Eudene.

El Consejo de la Colección de Ciencia y Técnica se expidió al año siguiente recomendando su publicación. Destacamos, además, que la edición, diseño e impresión se realizó en un contexto desfavorable para las universidades públicas.

Somos conscientes de que este libro puede resultar incómodo, en tanto aborda una historia subterránea e interdicta por años. Hay quienes nos han dicho: “Existen otros temas más importantes para investigar en Formosa”. Sin duda, las áreas de vacancia en la provincia son muchas; pero, como dijera alguna vez Rita Segato, “la pregunta que le colocamos al mundo es siempre una pregunta interesada”.

Querer saber lo que nos ocurrió en esta etapa puede no ser compartido, pero la dictadura también nos sucedió a los formoseños. Las preguntas que me he formulado apuntan a conocer un pasado “que no ha terminado de pasar”.

El origen de la investigación reside en un recuerdo personal que, a la vez de despertar mi curiosidad, reveló mi desconocimiento –y el de buena parte de la ciudadanía formoseña− sobre cómo había operado la dictadura cívico- militar en la provincia. Saber qué pasó, cómo y por qué se constituyó en una necesidad, en un imperativo que simplemente no pude eludir, a pesar de todas las restricciones que nos imponían tema y contexto.

Finalmente, un dato interesante y auspicioso. El contacto entablado con estudiantes y colegas cuyos temas de interés y problemas de investigación se enmarcan en la historia reciente de Formosa ha encontrado en este libro una fuente con la cual dialogar.

Si su lectura activó recuerdo, movilizó sentimientos (a veces contradictorios), confirmó sospechas, generó dudas y ganas de saber más, creo que valió la pena el esfuerzo, y fue acertada la decisión de publicar.